jueves, 12 de junio de 2014

BREVE HISTORIA DEL SANTO ROSARIO



Origen de la palabra Rosario:
Rosario significa “corona de rosas” y ese remonta a la época de los romanos y los griegos, que solían poner coronas con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses, como símbolo de que les ofrecían sus corazones.
Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas a las que los romanos iban a martirizar, iban al Coliseo vestidas con sus mejores ropas y con la cabeza adornada con una corona de rosas. Así expresaban que aunque iban a morir, estaban alegres por ir al encuentro con Dios y que le entregaban sus corazones.
Por la noche los cristianos recogían estas coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo, por el eterno descanso del alma de estas mártires.
Los inicios del Rosario:
La Iglesia recomendó que se rezara el rosario, pero entonces se rezaban  los 150 salmos del Rey David. Como los hermanos legos que formaban parte de las comunidades monacales no sabían leer, se ideó una forma de oración que se pudiera memorizar más fácilmente.
Una leyenda cuenta que un Hermano lego de la Orden de los Dominicos, no sabía leer, por lo que no podía leer los salmos como se hacía en aquella época. Cuando terminaba su trabajo por la noche, se iba a la capilla del convento y arrodillado frente a la imagen de la Virgen María recitaba 150 avemarías (el número de salmos) y después se iba a dormir. Por la mañana se levantaba el primero y hacía lo mismo. El superior notaba que todos los días, cuando él llegaba con los demás monjes, olía a rosas recién cortadas y preguntó quién se encargaba de dejar tan bonito el altar de la Virgen. Resultó que ninguno se encargaba y además en el jardín no se notaba que se hubieran cortado flores.
 Un día el hermano lego enfermó y dejaron de aparecer aquellas rosas, asique dedujeron que era él. Pero, ¿de dónde las sacaba?. Un buen día lo descubrieron. Aunque estaba muy enfermo se había levantado y estaba arrodillado frente a la imagen de la Virgen recitando avemarías. Asombrados vieron que con cada Ave María que dirigía a la Señora, una rosa aparecía en los floreros. Al terminar sus 150 saludos, murió a los pies de la Virgen.
La primera oración que se escogió para repetir unas 50 o 100 veces fue el Padre Nuestro. Para facilitar el conteo, surgió en Inglaterra un gremio de artesanos especializados en fabricar lo que hoy conocemos como un rosario.
A partir del siglo XII se empezaron a contar “Salutaciones Angélicas”, que eran la primera mitad de lo que hoy conocemos como el Ave María. (La segunda parte se añadió en 1483). Después de cada Ave María se comentaba un pasaje evangélico en forma de jaculatoria, y llegaron a ser unas 300.

Evolución del Rosario desde Santo Domingo de Guzmán hasta nuestros días:
A finales del siglo XII, Santo Domingo de Guzmán, que estaba muy preocupado por la conversión de los pecadores, decidió irse al bosque a rezar y a hacer penitencia para pedir a Dios por ellos. Se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras, era el rezo de su salterio.
Santo Domingo de Guzmán, (se dice que por revelación de la Stma. Virgen), dividió las 150 avemarías en tres grupos de 50, y los asoció a la meditación de la Biblia: los Misterios Gozosos, Dolorosos y Gloriosos. Estuvo predicando y haciendo popular la devoción del Rosario hasta su muerte en 1221. El rezo mantuvo su fervor durante cien años y luego empezó a ser olvidado.
En 1349, al fraile Alano de la Roche (dominico), se le aparecieron Jesús, la Virgen y Santo Domingo, y le pidieron que reviviera esta antigua costumbre.
En 1521, Alberto de Castello (dominico), simplificó el Rosario. Escogió 15 pasajes evangélicos, que ahora conocemos como 15 misterios.
El Papa San Pio V (1566-1571) definió mediante una bula el Rosario como lo conocemos hoy.
El Papa San Juan Pablo II añadió 5 misterios más, para incluir en el Rosario, la vida pública de Jesucristo. Los Misterio Luminosos. En la Carta Apostólica “El Rosario de la Virgen María”, nos cuenta la importancia del Rosario y nos invita a  rezarlo.

FIESTA DE LA VIRGEN DEL ROSARIO:
El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto. Era una batalla muy importante porque peligraba la religión cristiana, por eso los cristianos pidieron ayuda a Dios a través de la Santísima Virgen. El Papa San Pio V pidió a todos los cristianos que rezaran el rosario por la flota. Y los cristianos vencieron a los turcos.

El Papa instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre. Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y dijo que se celebrase el primer domingo de octubre. Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo de octubre.

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